"Ten muy presente que los hombres, hagas lo que hagas, siempre serán los mismos". MARCO AURELIO
"Lo pasado ha huido, lo que esperas está ausente, pero el presente es tuyo". PROVERBIO ÁRABE.
"La historia es testimonio de los tiempos, la luz de verdad, vida de la memoria, maestra de la vida, anunciadora de lo porvenir". CICERÓN.
Todo era verdad. Parecía increíble. ¡Todo era verdad! Me había costado horas y horas conseguir descifrar aquel viejo USB. ¡El Coyote existió, no cabía ninguna duda! Mi padre y él eran como hermanos. ¡Cuántos días y cuántas noches había esperado para encontrarme con esto! Aquellos ordenadores y el sistema operativo que utilizaban habían desaparecido hacía ya muchos años, esa fue la parte más difícil porque eran sistemas de escritura, sistemas táctiles. Mi trabajo de investigación por fin daba resultados. Aquel pequeño cofre de madera que mi padre escondía bajo llave como un tesoro guardaba el maravilloso secreto. Nunca me podré sentir más orgulloso de él. Ahora ya lo sé.
Durante veintisiete años los militares gobernaron España. Fueron años muy duros y nunca lograron que el país estuviera totalmente calmado. Ahora una huelga, ahora un boicot... Hoy, seis años después de su caída, la joven democracia española había renacido más fuerte que nunca. Ya no había bandos, aquellos absurdos bandos de antaño. Ni luchas fratricidas. Ni vencedores ni vencidos. Y todo gracias a un grupo de locos que desestabilizó durante ese tiempo a los militares y que consiguió que España entera hiciera causa común. Durante su mandato habían intentado averiguar cómo se comunicaban sin éxito alguno. Tampoco consiguieron averiguar quiénes eran los integrantes de la subversión. Los constitucionalistas hacían vida normal entre los sublevados. No supieron cómo detenerlos. Sólo sospechas. Alguna desaparición. Muchas detenciones. Pero nada. Extendieron su red por todo el territorio nacional. Ni la inteligencia militar pudo infiltrarse. Aquella finca sirvió de base y centro de comunicaciones de la resistencia, nunca lo averiguaron.
¿Quién lo hubiera imaginado? Josemi Juardo, dos veces ganador del Planeta y a la espera de recibir el Cervantes, era uno de ellos, de los más importantes. Ni sus libros ni sus apariciones en público hicieron sospechar nunca nada. Ahora yo lo sabía. Era el único que de momento lo sabía. Aquello era una bomba. Su última intervención fue para un programa de televisión. El Señor Juardo fue el encargado de hacer y leer el texto del sermón de bienvenida a la Virgen de la Macarena a Sevilla. ¿Quién iba a imaginar que el que la robó, era el que la recibía en su lugar de origen? Había aparecido misteriosamente en la puerta de la Basílica unos días antes. Perfectamente cuidada y más radiante que nunca.
Aquel grupo de chiflados había conseguido lo que se propusieron a través de aquel rehabilitado foro en internet. Comunicaciones en tiempo real bajo el secreto de los códigos y la encriptación de mensajes. Personajes nuevos y relativamente sospechosos aparecían y desaparecían habitualmente bajo el mandato de la inteligencia militar. No consiguieron descubrirlos. Bajo la apariencia de mensajes sin importancia, se escondían los verdaderos mensajes que ayudarían a caer a los militares. Aquel grupo creía en España, en su España, en la que siempre vivieron, no en la España de sangre y oro y fiestas por cada esquina. Creían en la España del trabajo en silencio, la de la igualdad de oportunidades, la de la razón y la ley, la España de la coexistencia sin traumatismos. La España en democracia.
Mi tío Pablo era el Ministro de Interior del nuevo gobierno progresista. Mi tío fue el falso traidor. Zorro fue su mano derecha. Ahora también. Siempre soñó con un cargo de gerente y ahora era Director General en el Ministerio ¿quién lo diría? Mi tío nunca habló de nada. Ni siquiera en las reuniones familiares que se producían a menudo. Ni una palabra que hiciera entrever la realidad. Todo era tan delicado que se debió comunicar con mi padre a través del sistema que inventó Juardo. La familia, a lo largo de los años, se juntó en diversas celebraciones. El comportamiento de Pablo siempre fue el mismo. Sí es cierto, ahora me doy cuenta, que el tema de la guerra y los militares siempre fue tabú, pero no es menos cierto que siempre pensé que era debido a la diferencia de ideologías entre mi padre y mi tío. ¡Qué equivocado estaba!
La mayoría de los miembros de aquel foro se habían colocado durante el Directorio Militar en puestos clave. Poco a poco, sin levantar sospechas. Su labor de acoso y derribo dio por fin resultado. Franpan, el loco del "franfumé", lo acabó comercializando y ahora tiene la mayor empresa tabaquera de Europa. Aclara es la presidenta del Tribunal Supremo. Durante mi entrevista con ella no saqué nada en claro. Ahora entiendo por qué una persona con ese cargo tan importante me recibió tan pronto. Pero todavía no se atrevían a contar nada. Habían sido muchos años de "doble vida", angustias y secretos y ninguno se atrevía a dar el primer paso. Escarolain acababa de hacerse cargo del Hospital de La Paz y Demonio, al que le gustaban tanto los coches, estaba a punto de jubilarse como Presidente de Seat. ¡Ahora entiendo aquella absurda huelga! Días y días de barricadas y paradas las cadenas de montaje, apoyados implícitamente por su Presidente. Era absurdo, el primer presidente de una gran empresa que apoyaba una huelga de obreros. Casi le cuesta el cargo, pero sobrevivió. Todo ello ayudó a desestabilizar. Todos hicieron algo por derribarlos.
Mi padre dirigió la Central durante 20 años. Cuatro años después de la victoria de los militares fue nombrado Director. Ni el último de los soldados podía imaginar siquiera que fue uno de los artífices de la caída de los militares. Ni siquiera nosotros, su familia, a quien siempre protegió con su secreto. Todas las noches se encerraba en aquella habitación, delante de su viejo "pentium", y pasaba horas y horas sin que nadie le pudiera molestar. Su carácter se volvía arisco cuando alguien entraba sin llamar a la puerta. Mi hermana y yo temíamos entrar en aquel cuarto. Ni siquiera mi madre intuía quién era en verdad mi padre. Nunca dijo nada. Tres años antes de la caída de los militares, cuando se encontraba trabajando en el Despacho de la Central, varios militares se lo llevaron. Rinconcete nada pudo hacer, a pesar de ser el Jefe del Estado Mayor. Nunca nos explicaron nada. Nunca supimos nada. Se lo llevaron. Simplemente.
Pero hoy estoy orgulloso de él, más que nunca. Y del Coyote, sea quién sea. No he conseguido todavía averiguar quién fue. Puede ser cualquiera. Ya da igual. Y de todos los demás, a los que ahora miro de otra manera. Consiguieron lo que se propusieron. Perseveraron y lo consiguieron. Hoy estamos de nuevo en Democracia gracias a ellos. Mark Doones ahora es el Alcalde de Navalmoral, el pueblo con mayor renta per capita del país. Mon es uno de los ganaderos más prósperos de la región. En su finca tiene una de las ganaderías de reses bravas más importantes del mundo de los toros, gracias, en parte, al conocimiento y ayuda de Clementain, que además es uno de los juristas mejor relacionados del país. Compró el despacho donde trabajaba y ahora se mueve por media Europa. Withy, Jabogón, Pocholiño, Mercedes y Aijas Leo también desempeñan y desempeñaron cargos importantes y fueron artífices de la victoria final. Mercedes, dueña de la editorial Mundo Sano. Jabogón ha sido durante quince años el entrenador del equipo de baloncesto del Real Madrid y ahora trabajaba para la radio como comentarista deportivo. Pocholiño con su cadena de restaurantes. Aijas con su Escuela de Idiomas y los cursos por internet y Withy accionista mayoritaria de las Destilerías DYC.
¿Quién me iba a decir que Korrone era el Director General de la cadena Per? Aquel viejo pelirrojo era el periodista más influyente de España. Oigo la radio todos los días y nunca pensé que su jefe era también uno de ellos, el de Radio Liberación, la mítica emisora. ¿Cómo podía imaginarlo? La semana pasada estuve con Balich, que trabaja mano a mano con él, y tampoco me dijo nada. Tampoco me extrañó en ese momento que me recibiera pronto cuando le dije quién era. Estoy seguro que me lo quería contar, pero no se atrevió. "Busca en las cosas de tu padre" fueron sus misteriosas palabras. Moraes hizo de su joyería una franquicia con tiendas por toda España: Estampaciones Moraes era el nombre de la cadena. Kurdo es el jefe del mayor sindicato de España, el Presidente de la OJETÉ.
Sin embargo, de algunos no he conseguido averiguar nada todavía: Cibor Caxa, Javi Tonavas, Pilo, Erpiti, Rosita… ¿quién sería Rosita? ¿Dónde estará? Parecía que se la hubiera tragado la tierra. Aquel alma poética había desaparecido. Puede que se quedara a vivir en Portugal con su príncipe azul. Puede que no. Quizás algún día lo averigüe. Tampoco he sabido el paradero de Pilo. ¿Continuaría con su doble vida? ¿Qué hizo durante el Régimen? Desparpajo tenía para sobrevivir sin problemas. Hay respuestas que no sé, todavía no sé. Puede que tampoco las sepa nunca. ¿Y Erpiti? Tampoco conozco su paradero. Si sé que no murió, escapó con vida de la emboscada en los Pirineos. Balich me dijo que había organizado la resistencia desde Pau, pero tampoco he podido averiguar nada más.
Después de la caída de los militares nos devolvieron a mi padre. Ya no hablaba. No decía nada. Casi cinco años estuvimos sin saber de él. ¿Loco? Mi padre no puede estar loco. No sabemos qué le hicieron, si le torturaron o no. Lo torturaron, seguro. Sus marcas en brazos y espalda decían que sí. Ahora no dice nada. Sentado en aquella silla de madera, mira el campo por la ventana sin decir palabra. Ahora sé que tampoco delató a nadie, debió sufrir mucho, pero no delató a nadie. El que se estaba volviendo loco era yo hasta que encontré el viejo llavero USB. Tenía que averiguar por qué se llevaron a mi padre y por qué nos lo devolvieron en aquel estado. Coyote escribió lo que pasó en aquellos días y se lo entrego a él, su amigo, su hermano. Lo guardo siempre. Era su tesoro. Ahora lo entiendo todo. Su cabeza sigue allí, en aquel mundo que le volvió loco por proteger a sus amigos. Pero precisamente eso me da esperanzas de que un día pueda volver a la realidad. Mi padre traerá de nuevo a su mirada que, perdida, está más allá de aquella ventana. Algún día traerá su cabeza del limbo en el que está. Desde aquella habitación del sanatorio, con un bolígrafo y un papel, sólo escribía y escribía. Siempre las mismas cosas. Siempre las mismas palabras. Siempre las mismas letras. Nunca supimos por qué lo hacía. Nunca supimos qué quería decir. Aquellas palabras no tenían sentido. Ahora sé que volverá de allí donde esté. Ahora tengo esperanzas. Mi padre volverá. De eso estoy seguro. Siempre escribía el mismo texto, las últimas palabras que dejó escritas Coyote en aquel USB:
"Cuando la alegría es un sueño, la esperanza sigue intacta. Cuando la alegría me inunda, el alma sólo se agranda. Cuando es traviesa alegría, descubre y salta montañas. Cuando esperamos alegres, nadie puede parar nada. La sorpresa y la paciencia harán que callen canallas, que viertan su sangre en ríos y purguen sus andanadas. Que por vencer y ganar esta lucha sin cuarteles, algunos de mis amigos cayeron sin los laureles de saberse agradecidos por la victoria final. Y vencerán los vencidos. Y perderá quién ganó. Porque está lucha escondida es para darle al traidor, para darle con el mazo de la ley y la razón".
FIN.